Raqchi, turismo vivencial en Raqchi, Complejo Arqueológico de Raqchi

turismo vivencial en Raqchi

Raqchi, turismo vivencial en Raqchi
Provincia de Canchis

El Pueblo de Raqchi está a 3550 msnm y a 120 km del Cusco, se llega siguiendo la ruta que va a Juliaca y Puno. Pertenece al distrito de San Pedro, provincia de Canchis, en la margen derecha del río Vilcanota. La comunidad de Raqchi está compuesta por ochenta familias dedicadas a la agricultura, la cerámica y al turismo vivencial. El proyecto de turismo vivencial surgió como una necesidad de que el flujo turístico que llega al conjunto inca, incidiera favorablemente en la comunidad. De ahí que el proyecto y la visita arqueológica estén muy relacionados. Lo interesante es que esta visita se enriquece con el guiado de los jóvenes locales, quienes describen los restos incas desde la perspectiva del poblador local, partícipe de la historia.

Los raquiños en su mayoría tienen estudios superiores, este rasgo, que fortalece la autoestima, ha sido determinante para la puesta en valor de sus recursos tradicionales. El proyecto vivencial de Raqchi propone recuperar la vestimenta tradicional, la cerámica, los alimentos y la lengua. El concepto de Raqchi es transformar a la comunidad en un museo vivo, donde el visitante pueda compenetrarse con aspectos auténticos de la cultura quechua, pasando unos días con los pobladores, para lo cual se han construido habitaciones bien abrigadas, con baños completos, y algunos de ellos incluso con agua caliente en las viviendas de las familias de Raqchi. Las familias brindan alimentación al visitante, con platos de gastronomía tradicional, en base a ingredientes como maíz, papas, ollucos, habas, arvejas, tarwi, quinua y trigo, todos producidos en sus parcelas.

Durante la cena se arman pequeñas fiestas en las que se canta y se baila al ritmo de la asispayana y la cashua, algo inolvidable. Los comuneros de Raqchi organizan una caminata muy atractiva a un volcán apagado llamado Kinsachata, uno de sus apus locales. La caminata es breve, pasa en primer lugar por un mirador desde donde se obtiene una magnífica panorámica del pueblo y el templo. Luego se cruza la muralla, y entre árboles de capulí, en medio del canto de las tórtolas serranas, se llega al cráter del volcán. Allí los ceramistas se abastecen, desde siempre, de una arena que da a las piezas una resistencia y calidad únicas. De regreso, las mujeres invitan al viajero un delicioso almuerzo de campo, bien rociado con chicha o mate de muña.

Los viajeros tienen en el pueblo de Raqchi la oportunidad de conocer el proceso de fabricación de piezas de cerámica, e incluso, de participar en él. Los de Raqchi son ceramistas desde tiempos inmemoriales, y de allí salen los famosos raquis, grandes depósitos para almacenar la chicha.

Complejo Arqueológico de Raqchi

Data del siglo XV y es considerado por los cronistas como una de las construcciones incas más audaces. El conjunto arqueológico de Raqchi tiene como punto central los restos de un magnífico templo levantado por los incas para el culto al dios Kon Tici Viracocha Pachayachachic, fue erigido durante el incanato de Pachacutec como sello de su victoria sobre los chancas.

El templo a Viracocha es una obra maestra de arquitectura en piedra y barro posee una planta rectangular de 92 metros de largo por 25 de ancho. Lo que más impresiona es un muro central de 12 metros de alto con base de piedra y cuerpo de adobe. A los dos lados del muro se aprecian las bases de 22 columnas cilíndricas. El conjunto contiene además aposentos para la nobleza inca. El Camino Inca del Collasuyo corta una imponente muralla que cercaba a Raqchi. Destacan además las colcas o depósitos de alimentos, así como un usno ceremonial anexo a las fuentes de agua. El camino inca cruza hacia el oeste del monumento.